martes, 4 de marzo de 1997

Pilar no necesita una playa subterránea

(DIARIO RESUMEN, 04/03/97) Mucho se ha hablado en estos días sobre el controvertido tema de la playa de estacionamiento subterránea que se construiría debajo de la plaza 12 de Octubre. En medio de innumerables opiniones de políticos, entidades intermedias, periodistas, etc. se encuentran los eternos convidados de piedra de siempre: los simples ciudadanos de Pilar.

Este artículo analiza el tema desde una perspectiva económica que aun no ha sido tratada. ¿Por qué compra usted este diario? Posiblemente hay muchas respuestas, pero desde el punto de vista de la economía, usted lo compra en funci6n de su precio, e impulsado por sus gustos, ingresos, el precio de otros medios de comunicación sustitutos, etc. Usted, con su decisión, establece la cantidad demandada de Resumen al precio de 50 centavos el ejemplar; el editor, por su parte, decide ofrecer determinada cantidad, que entre otras cosas, es función del precio de tapa. Así, un mercado ­--sea de periódicos o de estacionamiento-- se encuentra en equilibrio cuando la cantidad demandada es igual a la cantidad ofrecida: no confundamos cantidad demandada y ofrecida con cantidad efectivamente comprada y vendida. Las cantidades comprada y vendida siempre serán iguales, cualquiera sea el precio del bien, pero ello no significa que el mercado se halle en equilibrio.

En nuestra ciudad la cantidad demandada de estacionamiento supera a la rígida oferta, y entonces todos pagamos el precio de muchas vueltas y muchos minutos perdidos antes de poder estacionar nuestro vehiculo. Y si sube el precio? Si mañana a la mañana usted va en auto al centro de Pilar, tendrá que pagar un precio por estacionar su vehículo allí; tal vez no lo piense así, pero el tiempo y la nafta que dedique a encontrar un sitio apropiado, tienen su costo.

Ahora imagine que el municipio da en concesión el estacionamiento medido, y que se establece un precio de 1 peso por hora. Mañana, en tal circunstancia, algunos automovilistas que como usted iban a ir al centro de la ciudad en auto no lo harán; la subida en el precio del estacionamiento hasta 1 peso modificará su decisión, disminuyendo la cantidad demandada.

Playa subterránea
Hoy, con una oferta de estacionamiento que no puede modificarse demasiado sin la realización de importantes y dudosas inversiones, es imprescindible disminuir la demanda vía un aumento en el precio de estacionar, instalando modestos aunque efectivos parquímetros, máquinas tickeadoras o simples tarjetas. No más (ni menos).
Quienes sueñen con la realización de obras de la envergadura, de una playa debajo de la Plaza 12 de Octubre, podrían proponerlas para Anillaco, pero no para Pilar. Aquí, las medidas a adoptar deben ser graduales, y surgir del consenso de todos los sectores.
El estacionamiento pago es sin duda una medida necesaria para el beneficio de todos, pero una playa subterránea como apresurada primera decisión tal vez sea sólo para el beneficio de unos pocos.

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