viernes, 15 de octubre de 2004

Idiotas

(RESUMEN) Desde hace meses, el HCD tiene en la comisión de Legislación un proyecto de Ordenanza de Acceso a la Información. Al momento de ser presentado por la ONG ProPilar, el presidente del cuerpo apoyó su sanción, al igual que el intendente.

El decreto suscripto ayer por el gobernador Solá para brindar acceso a la información pública se enmarca dentro de la reforma política que se dice impulsar desde distintos niveles de gobierno.
Sin embargo, en Pilar las cosas son bien distintas: aquí, tres miembros de la ONG ProPilar presentamos en abril un proyecto de ordenanza similar al que rige en varios municipios y provincias del país. Y todavía no se aprobó. Así, se dará la paradoja de que para conseguir información pública sobre el municipio de Pilar, cualquier persona podrá obtenerla solicitándola a La Plata, mientras que en Pilar, las autoridades municipales la negarán.

Un largo camino
En el mes de julio y a instancias de la Comisión de Legislación presidida por el ex ultra bivortista Jorge García (ahora devenido en zuccarista), el Concejo resolvió pedirle información sobre ProPilar a la Dirección de Relaciones con la Comunidad, como una forma de trabar el tratamiento y aprobación de la ordenanza reclamada. Irónicamente, ayer se conoció el hecho de que el Director de Relaciones con la Comunidad, Gustavo Trindade, percibía una pensión graciable (destinada a indigentes) junto con su sueldo de funcionario público. Tal situación jamás hubiese ocurrido de contar con un acceso irrestricto a la información pública. No es que Trindade sea un mal funcionario; al contrario, dio sobradas muestras de cumplir con su función con eficacia. Pero hubiera sido mejor funcionario de no haber cobrado nunca una pensión que por definición, está destianda a personas indigentes.

Al no poder acceder a la información pública, me queda rondando una duda: ¿no habrá otras irregularidades aun más graves en la gestión de Humberto Zúccaro?.

Idiotas o Ciudadanos
Los atenienses creían que la participación en asuntos públicos evitaba que la gente se convirtiera en "idiotas", o seres puramente privados (para los griegos, un idiota no era alguien con un coeficiente intelectual bajo, sino alguien sin la menos idea de su conexión con el mundo).
No queremos ser idiotas; pretendemos vivir en una democracia con ciudadanos plenos de derecho.

Ojalá que la firma del decreto de Solá de ayer (por el jueves) sirva para que nuestros concejales "se pongan las pilas" y pasen del discurso a la acción, sancionando sin más demoras la Ordenanza de Acceso a la Información.

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