martes, 30 de mayo de 2006

El Rey está desnudo

Es conocido el cuento del Rey a quien nadie podía contradecir, y al que dos sastres le propusieron hacerle un traje nunca visto en el universo, confeccionado con una tela que solo podría ser vista por personas inteligentes. El Rey, una vez “vestido”, y para demostrar que era inteligente, aceptó que el traje era maravilloso; lo mismo dijeron los súbditos “inteligentes” de su entorno; así es que el Rey salió a la calle para exhibir su traje, mientras la gente del reino mostraba su admiración por el atuendo para que nadie diga que eran ignorantes; hasta que un niño de entre la muchedumbre comenzó a gritar ¡El Rey está desnudo! y entonces, finalmente, la parodia se desmoronó.

El “éxito” obtenido por el intendente para llevar gente al acto del Presidente Kirchner es como el traje invisible del rey. Nadie duda que hubo quienes concurrieron a la Plaza de Mayo de manera voluntaria, para demostrar su apoyo al presidente. Porque a nivel nacional, es indudable que la gestión del santacruceño tiene logros impensados hace 3 años; y en el plano local, todos le reconocemos a Zúccaro su capacidad de trabajo y su actitud de compromiso frente a muchos temas que escapan -a veces- a su estricta incumbencia como intendente. Varios de sus colaboradores son personas íntegras y capaces. Todo ello sumado, pudo lograr que el jueves pasado se completen algunos colectivos. Pero en la comitiva pilarense había casi un centenar.

Tanta movilización tiene la inocultable intención de allanar el camino para la reelección de Zúccaro en 2007. Aunque si plantea la necesidad de otros 4 años de mandato por la falta de oposición (y no por mero interés personal), confunde. Primero, porque el espacio de los partidos políticos no puede plantearse en los términos excluyentes de oficialismo-oposición. Segundo, porque si no trasciende la existencia de otros espacios, de otras voces, quizás sea porque el concepto de “pluralidad” del intendente Zúccaro –como el del Presidente Kirchner- es sólo parte del discurso y no parte de sus convicciones, y porque pocos medios de comunicación locales publican opiniones críticas como la que usted está leyendo.

Es contradictorio que Zúccaro hable de la “nueva política” cuando los pedidos para acceder a información pública no encuentran nunca respuesta; cuando les da vuelta la cara a los vecinos de Villa Delia que van a reclamar que les devuelvan la tranquilidad que les quitaron al “correr” los boliches desde el centro de la ciudad a la ruta 8; cuando el presupuesto participativo es visto por el gobierno como una traba a su voluntad hegemónica.

Tampoco es propio de la “nueva política” (que Zúccaro se desespera por integrar) presionar a las empresas de transporte público para llevar gente a la plaza. Quizás a cambio de eso, la hipercuestionada línea 501 consiguió hace unos días que el gobierno le extienda la concesión por diez años más.

En el ámbito de la organizaciones sin fines de lucro, el gobierno de Zúccaro compró voluntades como ningún otro. Centenares de miles de pesos de fondos públicos vienen siendo entregados de manera discrecional a muchísimas entidades intermedias y personas. Cuánto influyó ese dinero en la voluntad de quienes concurrieron a la Plaza de Mayo el pasado jueves, es algo que quedará en las conciencias y en el “off the record” de quienes fueron.

Sin embargo, tanta voluntad comprada por el jefe comunal algún día se le volverá en contra: alguien gritará “¡El Rey está desnudo!”, y la palabra “plural”, recuperará su verdadero significado.

2 comentarios:

Anonymous dijo...

Normalmente comparto vuestras críticas pero, salvo que te esten ofreciendo algo (un puestito ja ja), la verdad es que nada es la mejor definición en cuanto a logros para su gestión. No entiendo el párrafo de reconocimiento a una gestión a nivel nacional que se la concedés a nivel comunal cuando sabés que ambas son y dejan mucho que desear y más en términos de democracia, oposición y otras yerbas. No afloje Lagomarsino.

Anonymous dijo...

Lo que pasa es que no hay una oposicion formada reconocida que puede dar batalla, y si existe no cuenta con el capital para poder hacerlo.
Esteban