martes, 9 de octubre de 2007

Carta abierta N° 1. A los vecinos de Pilar, en respuesta a los dichos de Humberto Zúccaro sobre la falta de propuestas de la oposición

La opinión que me merece la gestión de gobierno del intendente Zúccaro es bien conocida. La vengo expresando desde finales de 2003, cuando el médico que venía “para curar a Pilar” era para muchos una promesa. Para mí, Zúccaro simplemente era un ex concejal que durante 12 años en el deliberativo había aportado poco a nuestro distrito. En esos largos años, había defendido cada uno de los aspectos que ahora al asumir, más le cuestionaba a sus antecesores inmediatos, Bivort, y Alberini. Sin embargo, no deja de sorprenderme la desvergüenza con la que se expresa ante cada tema. Es como si creyera estar gobernando a una comunidad de desmemoriados.

Y puede que algunos tengan mala memoria. Pero no me cabe duda que esa supuesta desmemoria colectiva está alimentada por la millonaria cifra que el intendente destina al rubro “publicidad y propaganda”. Por caso, digamos que Bivort gastaba en los medios de prensa locales unos 50 mil pesos anuales. Zúccaro gasta 20 veces más: alrededor de un millón de pesos. Eso sin contar como publicidad los números artísticos que se contratan para los festejos patronales del 12 de Octubre.

La supuesta falta de propuestas de la oposición que Zúccaro denuncia, puede que aplique para otros candiatos, pero no para mí. Su afirmación queda desmentida con sólo visitar http://gabriellagomarsino.blogspot.com, http://es.youtube.com/glagomarsino o http://www.lagomarsino2007.com.ar; allí se encuentran algunas propuestas de políticas públicas que he venido haciendo desde hace más de 10 años. Quien quiera abundar más, puede remitirse a los archivos de los diarios locales, en donde me encontrará en permanentes intervenciones en las que siempre hubo una propuesta (o varias) acompañando a cada crítica.


La Salud
Por citar sólo algunos ejemplos, en 2004 critiqué la mal llamada “descentralización de la salud”, y propuse que debería fortalecerse el sistema de atención primaria (las salitas) y —al mismo tiempo— encarar la construcción de un nuevo hospital central. De más está decir que lo que hizo Zúccaro fue bien distinto, y nefasto. Con el sólo propósito de recibir más dinero de la coparticipación provincial, puso camas en los hospitales de Del Viso y de Derqui. Y no mucho más. Así, y a modo de ejemplo, hoy una mamá embarazada y con un niño de 4 años que tenga su parto en el hospital Meisner de Derqui, debe internar a su hijito de 4 años en el Hospital Falcón de Del Viso y, de llegar a necesitar una interconsulta con cirugía o traumatología, deberá trasladarlo al Hospital de Pilar. De requerir tratamiento quirúrgico, el niño deberá ser trasladado nuevamente a Del Viso para luego ser derivado a un centro de mayor complejidad, ya que el distrito carece de especialidades quirúrgicas infantiles (anestesia, cirugía, traumatología).
Y no debemos dejar de mencionar la lamentable precarización del sistema de salud pública que genera el festival de contratos que este gobierno lleva adelante. Muy lejos de servir “para curar a Pilar”.

Las prioridades

Algún desprevenido podrá creer sinceramente que se necesita todo: tanto de las obras y de los servicios, como también de los números artísticos en la plaza; falso: cuando sucede —como sucedió— que muchos recién nacidos se retiran del hospital Meisner de Derqui sin haberseles realizado el “FEI”, que es un análisis requerido por “Ley Nacional de Cumplimiento Obligatorio” ya que previene enfermedades gravísimas, debemos entender que si bien todo es necesario, no todo tiene la misma prioridad. Porque si un solo recién nacido sale del hospital sin su análisis, y su mamá no vuelve mas adelante para que se lo hagan, y luego ese chiquito se enferma, poco importa lo bien que cante Diego Torres. Con lo que le cuesta a la municipalidad (a todos nosotros) el alquiler de su escenario, se podrían pagar decenas de miles de tarjetas para hacer el “FEI”a los recién nacidos. Y se podrían salvar vidas.


Campaña pobre
Lo que para algunos puede considerarse una campaña “pobre”, en el caso de la Coalición Cívica es más bien una campaña “austera”. Pero hay algo más importante: nuestra campaña, además de austera, es transparente; el mes pasado me comprometí a entregarle a la Fundación Poder Ciudadano, capítulo argentino de Transparencia Internacional, todos los detalles de los ingresos y gastos de mi campaña, para que los publiquen y sean conocidos por todas mis vecinas y vecinos; lo mismo hice en 2003. Zúccaro no lo hizo nunca, y mintió: antes de asumir el gobierno, hace 4 años, dijo que los iba a dar a conocer: nunca lo hizo. Alcalde, ahí tiene otra propuesta: dígale a los vecinos, usted que es “su intendente amigo”, en qué nos gastó la plata de todas y de todos.

Además de las referidas a salud, tengo decenas de propuestas más: sobre seguridad, obras públicas, medio ambiente, tasas municipales y gasto público, la inseguridad del corredor nocturno de la Ruta 8, etc., etc. Pero las propuestas referidas a la salud me parecen tan importantes que no quiero que pierdan relevancia al comentarlas entre otras. Prefiero seguir enumerándolas en los días que restan para las elecciones.


Nada para debatir
Una última reflexión: refiriéndose a la posibilidad de participar de un debate con otros candidatos, Zúccaro dijo que “el debate lo tienen que hacer aquellos que aún no llegaron al gobierno. Yo tengo que dedicarme a seguir trabajando, además no hay propuestas ni nada para debatir”. ¿Cómo que no hay propuestas? ¿y las que mencioné en esta carta que son? ¿Cómo que por estar gobernando no tiene que debatir? Es una actitud autoritaria y profundamente antidemocrática esta de rechazar el debate de propuestas. Pero algo de lo que dijo quizás sea cierto: que no hay propuestas ni nada para debatir: se debe haber referido a su propia gestión.

No hay comentarios: