sábado, 31 de diciembre de 2011

Antes de que termine 2011

El comienzo de un nuevo año siempre esconde algo mágico. Para quienes formamos parte del Encuentro Pilarense, es el momento de agradecer: en las elecciones de octubre logramos un resultado extraordinario; más de diez mil pilarenses confiaron en nuestra propuesta, ubicándonos terceros entre ocho listas, casi alcanzando el piso del 10% necesario para que ingresaran concejales del FAP al Concejo Deliberante de Pilar. También es el momento de recuperar energías para seguir avanzando en el objetivo de gobernar Pilar, para que definitivamente la participación, la transparencia, y la equidad, no sean palabras que se escuchan de tanto en tanto, en épocas de elecciones, sino que sean valores que se nos hagan carne, y podamos compartir entre todos; los que gobiernan y los que no; los que viven en un rincón perdido del Distrito, y los que lo hacen en el más opulento de los countries; los que trabajan, y los que están buscando un trabajo; los que estudian, y los que enseñan; los hombres y mujeres de la cultura, del deporte, los religiosos... entre todos.
En el año que comienza en pocas horas tenemos una meta "intermedia": lograr el reconocimiento definitivo del Encuentro Pilarense como agrupación política municipal. Para concretar esa meta, estas líneas de buenos deseos, son también de compromiso: necesitamos que te afilies, y si te parece bien, queremos que formes parte del gobierno de nuestro partido. Suena extraño, porque en nuestro país, los partidos son para muchos "cáscaras vacías". Pero no para nosotros: queremos formar un partido vigoroso, y para eso, hace falta gente con vigor, con ganas, con compromiso por el otro. Hacés falta VOS. Felíz 2012!

miércoles, 28 de diciembre de 2011

Viviendo en la cima de la colina

Accidente fatal sobre El Petrel (Foto: El Diario Regional)
Hace 5 años, en enero de 2007, moría aplastada por una hamaca en una plaza de Derqui Florencia Meza, de 7 años. El mal estado de conservación del juego no podía ser percibido por nadie porque Espacios Verdes no mantenía el predio en condiciones. El intendente Zúccaro, hábil para "patear la pelota afuera", sacó al titular de Espacios Verdes, Eduardo Olleac, aceptando la responsabilidad municipal: "Todo espacio público es responsabilidad del municipio". 


Bien, desde entonces no pudo distinguirse correlación alguna entre accidentes en el espacio público y falta de cumplimiento de funciones gubernamentales elementales, como la de conservar el espacio de todos en forma segura. 


Desde hace AÑOS, el municipio no mantiene en condiciones seguras el acceso al Parque Industrial de Pilar por la Calle El Petrel; los pastos y cañas alcanzan alturas de varios metros, y en las curvas del camino, donde ya murieron varias personas desde que se inauguró (ver foto), conducir se asemeja a transitar por un túnel; es imposible ver un vehículo que avance en dirección contraria, salvo cuando ya se lo tiene encima. 


Cuando desde la Cámara del Parque le reclaman al gobierno de Zúccaro que cumpla con sus funciones, se desentiende diciendo que no hay recursos; ésta fue la respuesta permanente por el reclamo de arreglar el camino de acceso del Km 61. Es discutible si el municipio puede o no afectar recursos a esa obra (yo estoy convencido de que administrando con austeridad, transparencia y eficiencia, sí se puede hacer esa obra, y MUCHAS más). 


Pero volviendo al tema de los pastos y otra vegetación aledaña, es inadmisible que la Calle El Petrel, uno de los principales accesos al parque industrial más importante de sudamérica, permanezca en el estado en el que se encuentra. El Petrel tiene poco más de 4 kms. Cortar el pasto a su vera no tomaría más de 1 ó 2 días, afectando algunas personas con un tractor. Pero si el gobierno de Zúccaro no lo hace, ¿es por falta de recursos o por falta de interés? Incomoda reconocerlo, pero la respuesta correcta es la última.

jueves, 22 de diciembre de 2011

“Un tonto Rey imaginario” (*)

Luis XV. Al inicio de su reinado fue amado por el pueblo, que rápidamente le apodó como El Bien Amado. Con los años, su debilidad en la toma de decisiones y la constante e intrigante presencia de sus amantes dinamitó su popularidad, produciéndose algunas celebraciones a su muerte en París

(Anuario Diario Resumen, 22/12/11) Con el 60% de votos logrado por Humberto Zúccaro, muchos de sus seguidores lo consideran casi un monarca todopoderoso ; sin embargo, a pesar de tan contundente triunfo, sería un desacierto otorgarle un brillo que —al menos como jefe comunal y hasta ahora— no tuvo.
La semana pasada, al reasumir, le reclamó la a un grupo de empresarios “amigos de la casa” que participaron de los festejos: “El Plan (estratégico) 2020 está a mitad de camino. Hicimos muchas cosas, pero necesito de ustedes para completarlo, es necesaria la articulación entre lo público y lo privado. Sin esa sinergia, no hay desarrollo”.
El “reclamo” fue en realidad una puesta en escena, montada sólo para lograr la tapa de los diarios. ¿A quiénes habló Zúccaro? Acomodados en primera fila estaban el Ing. Eduardo Ramón Gutiérrez, presidente del Grupo Farallón, el presidente de Autopistas del Sol, que desde hace años se hace el distraído cuando se le pide resolver el caos vehicular de los puentes del KM 50 y de la Calle Champagnat, y también estaban los representantes de Lesko, Transur y Blue Mail, eternos beneficiarios del dinero público: sus concesiones vitalicias, junto con Sudamericana de Aguas, encabezan tanto el gasto público como los reclamos vecinales.
El “Plan estratégico Pilar 2020” planteaba ciertos “ejes de trabajo” que aumentarían los niveles de equidad, competitividad, sustentabilidad y descentralización de nuestro municipio.
A hoy, lejos está de concretarse la prometida “equidad”: con servicios de agua corriente y cloacas que sólo alcanzan a 2 de cada 10 pilarenses, se condena irremediablemente a la mayoría de la población a beber agua contaminada o a pagar por un litro de agua mineral mil veces más que por un litro de agua de red. La competitividad, el segundo de los “ejes de trabajo”, no ha logrado impulso alguno que pueda deberse a la intervención del gobierno municipal. Con respecto a la sustentabilidad, en ocho años no se implementó ni un solo programa que incentivara la disminución del impacto negativo de las actividades humanas. Por último, el eje de la descentralización  merece un párrafo aparte; y es que su concreción depende exclusivamente de la gestión municipal. De nadie más. No es cierto, como afirmó Zúccaro en su discurso, que el Plan 2020 esté “a mitad de camino”. Más bien, diría que ese camino nunca comenzó a transitarse: promesas descentralizadoras como la de “disminuir el traslado del ciudadano de cada localidad al municipio”, “transparentar la interacción entre el municipio y la comunidad”, y “transparentar los procesos administrativos”, fueron prolijamente enunciadas en el plan, pero en la realidad no tuvieron el más mínimo avance.
Sobre lo que le espera a los vecinos de Pilar en los próximos 4 años, no soy optimista: el intendente anunció que en 2012 las tasas domiciliarias sufrirán un aumento de entre el 15 y el 30%. Y ante la quita de subsidios, Zúccaro se ocupó de mostrarse como el Robin Hood de Pilar, que se enfrenta al Gobierno Nacional con el único propósito de "defender" a "sus" vecinos.  Es una gran mentira más. Los subsidios se van a quitar, y en buena hora que así sea. Pero como siempre, los más perjudicados serán los que viven de un ingreso fijo, vivan en un country o en un barrio abierto: jubilados, empleados en relación de dependencia, docentes, beneficiarios de planes sociales... los más vulnerables de nuestra sociedad. Los otros, que pueden “ajustar” sus ingresos,  también recibirán el aumento, pero en general podrán "trasladarlo" a sus clientes (o contribuyentes). Y obviamente, esta diferencia fundamental entre quienes tienen ingresos fijos y quienes no, no  tiene correlación con el lugar en el que cada uno vive, como engañosamente se plantea.
Si de verdad Humberto Zúccaro quisiera ser reconocido como un buen alcalde, honesto y “hacedor”, debería en su tercer mandato impulsar y defender dos principios que fueron muchas veces declamados, pero nunca implementados: el de la transparencia, y el de la participación.
Ojalá tenga la humildad necesaria para avanzar en ellos.
(*) De “Tribulaciones, Lamentos y Ocaso de Un Tonto Rey Imaginario, O No…” álbum Confesiones de invierno (1973), del dúo Sui Generis (Charly García y Nito Mestre)