martes, 28 de enero de 2014

Impuestazo





































El 2014 llegó con un nuevo “impuestazo” que golpea los bolsillos de los contribuyentes y los incrementos en los Derechos de Construcción son los más elevados, con subas de hasta un 170%, que afectan directamente a quienes quieren construir o ampliar su casa y a aquellos que desean poner en regla sus construcciones. Los beneficiarios del programa Procrear encuentran en Pilar un escollo importante: la suba del 32% respecto del 2013 incrementa los gastos antes de construir y para quienes deseen ampliar su vivienda el aumento de los derechos de construcción puede alcanzar el 88%. Lejos de promover la construcción de viviendas, el Municipio saca provecho de esta situación para aumentar su recaudación. Sin llegar al extremo de la eximición de los derechos que hacen municipios como Junín, que pueden provocar situaciones injustas, sería beneficioso tener la opción de abonar los derechos al finalizar la obra, el Municipio obtiene la recaudación que necesita pero sin “ahogar” al los beneficiarios del plan. Todos estos valores aumentan para los casos de construcciones existentes al punto que un contribuyente puede llegar a pagar por una casa de 80m2 (si no cumple con el código de edificación) hasta $ 33.264. El intendente y su equipo de colaboradores no se olvidan de quienes viven en barrios privados, para ellos la suba es del 137% y para los que piensan en hacer una pileta para pasar el verano van a tener que abonar un 164% extra. Este impuestazo ratifica que en los últimos 10 años, la única idea para generar ingresos al Municipio de Pilar es aumentar las tasas y afectar a los que siempre pagamos. Para ello el Municipio posee “herramientas” que le dan buenos resultados y los ciudadanos las sufrimos a diario: falta de servicios de infraestructura, Código de Zonificación y Código de Edificación desactualizados, excepciones de todo tipo, una Responsabilidad Social Empresaria con reglas no definidas, etc. Pilar es un distrito con un potencial enorme, como ciudadanos y vecinos necesitamos que nuestros gobernantes tomen la responsabilidad de administrar nuestro dinero eficientemente y acompañen el desarrollo de todos sus habitantes.