lunes, 25 de mayo de 2015

Lagomarsino es Pilar

Lagomarsino es una de las localidades más postergadas de Pilar. Sus habitantes, quizás porque están preparados para soportar tanto olvido, derrochan virtudes cívicas: son alegres, solidarios, emprendedores, y comprometidos con su lugar. Pero sobre todo, son muy, muy trabajadores. 
Hoy tuve el honor y la dicha de compartir con algunos de ellos el almuerzo del 25 de Mayo; como imaginarán, fue LOCRO. Riquísimo. Lo empezaron a preparar a las 8:30, "y fuimos poniendo cada ingrediente a su momento, eh... nada de poner todo junto: primero los porotos y el maíz, después el zapallo, después la carne..." me contó con orgullo su cocinero.
Mientras los platos iban y venían, se hablaba de proyectos, de buenas iniciativas, de sueños. 
¡Qué comunidad increíble! ¡Cuánta energía positiva! Recuerdo en 2011, cuando una ONG dio a conocer que en Pilar había 48 asentamientos precarios, todos los barrios de Lagomarsino estaban incluidos. El intendente, molesto con la realidad, intentó desmentirla: "de ninguna manera hay esa cantidad de asentamientos; como intendente desde hace 8 años yo no lo vivo así; esos números me parecen una barbaridad".
Hoy ya son 12 los años que nuestro alcalde lleva gobernando, y para la gran mayoría de habitantes de Pilar, la realidad es tan dura (e irrefutable) como en aquel ya lejano 2011. Quizás él siga "sin vivirlo así": será que tanto tiempo dedicado a poner su nombre en ambulancias, máquinas, carteles, y propagandas en los diarios, y a cultivar su “buena imagen”, no le deja tiempo para ver lo mal que continúan viviendo sus vecinos pobres.
Sé que nuestro municipio cuenta con presupuesto suficiente para mejorar éstos, y todos los barrios de Pilar. Más aún: a veces, para resolver muchos problemas, ni siquiera hace falta gastar dinero público; basta con la decisión política de hacerlo. Como la cuestión del transporte público de colectivos, que es un servicio que el gobierno municipal concesiona a empresas privadas. Como la línea de colectivos que hasta hace algunos años recorría San Cayetano y Solares del Norte (dos de los barrios más populosos de la localidad de Lagomarsino), y hoy no existe más. 
A instancias de los vecinos, el Concejo Deliberante le solicitó al intendente -hace un año y medio- que la restituyera. A principios de año hablé con el máximo responsable del área de transporte, quien me aseguró que "el tema está por solucionarse". Vamos llegando a mitad de año, y todo sigue en veremos. ¿Cuánto frío y lluvia más deben soportar los vecinos de Solares y San Cayetano para que les devuelvan el colectivo, y con ello, al menos algo de dignidad? ¿Qué ruta deben cortar para que el gobierno se entere que existen, y que tienen derechos que no les están respetando?




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