lunes, 2 de febrero de 2015

2 de Febrero: Día Mundial de los Humedales


Porque la Naturaleza es nuestra vida, y la acción es la respuesta a quienes la destruyen, hoy 2/2/15 hemos presentado un pedido de informes ante la Municipalidad Del Pilar (Expediente N° 1168), para conocer cómo hizo el Complejo Village Cines para que lo autoricen a instalarse a pocos metros del Arroyo Burgueño, cuando por Ley, el retiro mínimo entre la línea de ribera y cualquier construcción permanente debe ser de al menos 100 metros inexcusables, franja en la cual está prohibido realizar movimiento de suelos, y mucho menos, construir.


Humedales

Los humedales son sistemas intermedios entre ambientes permanentemente inundados y ambientes normalmente secos. Muestran una enorme diversidad de acuerdo con su origen, localización geográfica, su régimen acuático y químico, vegetación dominante y características del suelo o sedimentos. Durante mucho tiempo se consideró a los humedales como tierras marginales que debían ser drenadas o recuperadas ya que no servían para la agricultura, como si este fuese el único valor que puede tener un ecosistema.

En la Argentina tenemos distintos tipos de humedales: las lagunas salinas de la Puna, los esteros y bañados de la Región Chaqueña, las lagunas de la Pampa Húmeda, las costas de agua dulce y salobre del Río de la Plata, la costa marina desde las playas de arena de la provincia de Buenos Aires hasta los acantilados y playas de canto rodado de la Patagonia, las turberas de Tierra del Fuego y la llanura aluvial del Río Paraná, incluyendo su Delta.

Los humedales bonaerenses no son sólo ecosistemas a preservar por su flora y fauna sino que son fundamentales para contener las aguas cuando hay inundaciones evitando que éstas se propaguen a la región de La Plata, el Conurbano Bonaerense y la Ciudad Autónoma de Buenos Aires. Funcionan como esponjas que contienen el agua excedente. Si se reemplaza un humedal por una construcción de cemento el agua rebalsa y sobrevienen peligrosas inundaciones en las zonas aledañas y también más allá. La geógrafa Patricia Pintos coautora del libro “La privatopía sacrílega. Efectos del urbanismo privado en la cuenca baja del río Luján” ha manifestado claramente que hay una sucesión de mega-emprendimientos inmobiliarios con una incidencia clara en los cambios de los patrones de escurrimiento del Río Luján y por lo tanto, sería uno de los elementos más fuertes en la explicación de las inundaciones de los últimos años.

La biodiversidad de los humedales del Delta del Paraná no había sido afectada significativamente hasta los años setenta. A fines de los noventa -y con mucho mayor velocidad en este siglo- muchas urbanizaciones comenzaron a emplazarse sobre estos humedales de la cuenca baja del Río Luján. Se trata de construcciones como Nordelta y que se las conoce como “megaurbanizaciones cerradas polderizadas.” Quienes se encargan de la venta de estas propiedades utilizan lemas marketineros acerca del vivir en contacto con la naturaleza que distan mucho de la realidad, ya que lo que se crea es una naturaleza artificial a expensas de destruir la verdadera naturaleza y su historia. En la provincia de Buenos Aires esto ha ocurrido principalmente en los partidos de Tigre, Pilar, Escobar y Campana donde estas construcciones les han quitado a los bonaerenses varios kilómetros de costa que eran espacio público, el espacio democrático por excelencia.

Como menciona Gabriela Massuh en su libro “El robo de Buenos Aires” los cuerpos de agua que contienen estos barrios cerrados en forma de lagos o lagunas - y que se utilizan principalmente para deportes náuticos- son construidos realizando rellenos y excavaciones que transforman el terreno natural. Hay que echarles litros de productos químicos para mantener su “limpieza” y su color azul intenso con la contaminación que esto provoca en el suelo y en el agua. Por otra parte, si bien la biodiversidad florística del Delta del Paraná consigna 643 especies diferentes de plantas, de las cuales 77 son especies exclusivas de la región, como aporte a esta naturaleza artificial, la vegetación que se elige para parquizar estas áreas nada tiene que ver con la vegetación autóctona o la historia natural del territorio. Se escogen especies exóticas como abedules, plátanos y robles europeos que pueden volverse invasoras, generar alergias en la población o pueden requerir del uso de agroquímicos para su crecimiento. Este recambio de flora autóctona por flora exótica borra de un plumazo la historia natural de ese ambiente, despojándolo de su pasado. Es por eso que estos grandes “barrios ecológicos” son iguales en su aspecto en cualquier lugar del mundo que se emplacen. 

Fuente: ZonaNorte Diario Online, por Matías Pandolfi - Dr en Ciencias Biológicas.

No hay comentarios: