lunes, 28 de junio de 2004

Las semillas del baobab

(EL DIARIO REGIONAL) Hoy se cumplen 105 años del nacimiento de Antoine Saint Exupéry, el genial autor de "El Principito". En su obra, Saint Exupéry cuenta que "en el planeta del Principito había semillas terribles, como las semillas del baobab. El suelo del planeta está infestado de ellas. Si un baobab no se arranca a tiempo, no hay manera de desembarazarse de él más tarde; cubre todo el planeta y lo perfora con sus raíces".

Creo que Pilar se parece mucho al hogar del Principito, pero aquí, las semillas cizañeras no son de árboles que puedan arrancarse, sino de actitudes del jefe comunal, más propias de un dictador que de un gobernante democrático.

Los ciudadanos son de palo
Cuando en el curso de una entrevista por FM Plaza se le preguntó a Humberto Zúccaro si él iba a armar la lista de candidatos a concejales en soledad, dijo con inocultable soberbia "sí, sino no sería el intendente, y no tendría la conducción que tengo".

Qué lamentable que resulta ver a quien por su cargo debería ser ejemplo de valores tales como la transparencia, la tolerancia y el respeto hacia el otro, se encierra en una actitud de patrón de estancia, confundiendo su función de intendente con un cargo partidario, y con total desparpajo, afirma que los candidatos a concejales serán quienes él decida que sean.
¿Y los afiliados y simpatizantes justicialistas? ¿qué rol desempeñan en el esquema mental de Zúccaro?.
Peor aún: si ése —el de cortesanos sin voz ni voto— es el papel que el intendente le reserva a quienes reconoce que con su esfuerzo lo sentaron en el sillón del Alcalde Lorenzo López, ¿cuál será el papel que le asigna a los vecinos, a las instituciones intermedias, a los demás partidos políticos?.

Más médicos y menos carteles
En sus continuas apariciones públicas, el jefe comunal asegura que lleva adelante un gobierno de puertas abiertas, y que lo suyo es la "gestión", que no se mete en "política". Sin embargo, nunca impulsó el libre acceso a la información pública (una herramienta incuestionable de transparencia en la gestión).
Amparado en la falta de una norma específica, nunca informó cuánto y cómo se gasta en publicidad oficial.
Es comprensible: si lo hiciera, resultaría evidente que no trabaja tanto para "la gente". Porque "la gente" —como a él le gusta llamar a los ciudadanos— no necesita que el dinero de todos vaya a financiar un cartel de obra como el de la calle Guido, a cuyo pie se lea "Intendente Humberto Zúccaro" (sobre todo si la obra de pavimento que anuncia el cartel debió haberse terminado hace tiempo y ni siquiera comenzó).
"La gente", como los vecinos de Manuel Alberti, necesita que en la sala haya médicos (el gobierno dijo que no los consigue).
A algunos políticos, como a las flores del Principito, nunca hay que hacerles caso de lo que dicen: basta con mirarlas y olerlas.

viernes, 25 de junio de 2004

Más sombras que luces

(EL DIARIO REGIONAL) La conferencia del Secretario de Hacienda Daniel Ondarza ante diversas instituciones y vecinos genera varios interrogantes que arrojan sombras sobre temas como la reforma tributaria, la rescisión del contrato con Tecsa y el presupuesto asignado a Salud.

Que el Secretario de Hacienda se presente a exponer ante los vecinos y los medios sobre su gestión, como lo hizo el viernes pasado, es sin lugar a dudas positivo para todos. Pero que haya sido positivo, no implica que haya sido suficiente; de hecho, no lo fue. En mi opinión, algunas respuestas de Ondarza despertaron más dudas que certezas, y otras, en cambio, desmintieron algunas creencias que —a fuerza de repetirlas desde el gobierno— se habían convertido en verdades irrefutables.

En 6 meses
Desde el gobierno se había anunciado que en seis meses la reforma tributaria pasaría a ser un dato más de la realidad, un "hecho consumado", pero ello no está sucediendo; la ordenanza impositiva, columna vertebral de la actual gestión, está herida de muerte: hoy, a medio año de haberla lanzado, son menos los contribuyentes que pagan sus tributos. No cabía otra posibilidad: en nuestro distrito la mitad de la población es pobre, y la otra mitad (que ya pagaba impuestos más elevados que los contribuyentes de Bariloche, Santa Rosa o San Luis) no está en condiciones de soportar una mayor presión tributaria.
Lo que sí se aconsejaba era que se trabaje en incorporar a quienes permanecen fuera del sistema: que paguen todos, para que todos paguemos menos. Pero, como quedó demostrado por el testimonio de Ondarza, antes eramos pocos, y ahora somos todavía menos.

Desfalco
‘La tarea no estuvo mal’, dijo el funcionario sobre la cuestionada modernización administrativa con la que Bivort pretendió aumentar los magros índices de cobrabilidad de la comuna. Incomprensible elogio para una contratación a la que el propio intendente Zúccaro supo calificar de desfalco. Si lo fue, lo debería resolver la justicia, pero considerando las declaraciones del Secretario de Hacienda, Tecsa cobraba comisiones en función de lo que se recaudaba, y tales comisiones se multiplicaron por seis desde el año 2000 a marzo de este año, parece más creíble la frase de Ondarza que los dichos de Zúccaro.

Rehenes
Se ha dicho que éramos "rehenes" de Tecsa, porque la información estaba en sus manos; sin embargo, Ondarza dijo que la base de datos siempre estuvo a disposición del municipio, pero que no teníamos la capacidad de utilizarla porque no contábamos con las relaciones entre sus datos. Técnicamente, dichas relaciones se reflejan en un "modelo de datos"; si la municipalidad no contaba con ese modelo, era cuestión de rehacerlo; costaba bastante menos que la rescisión del contrato. Por otra parte, Ondarza justificó que ahora haya boletas que no estén llegando "porque Tecsa se llevó la base telefónica"; es una pena que no sepa que la puede comprar en cualquier quiosco de diarios.

Salud
Al preguntársele cuál era el presupuesto del área de salud, dijo desconocerlo, argumentando que el presupuesto municipal era algo así como un formalismo, y que se irían asignando los recursos que hicieran falta. Creo que es un gravísimo error, en primer lugar porque el presupuesto anual es una ordenanza que establece el límite de gastos y debería respetarse, y luego porque si no se elabora un presupuesto y se respeta, jamás habrá recursos suficientes. Ni para el área de salud, ni para ninguna otra.
Durante su campaña electoral, Zúccaro prometió ‘curar a Pilar’, pero hasta el momento, sólo está consiguiendo que le baje la fiebre.

jueves, 24 de junio de 2004

La verdad ausente

(WEBPILAR-PILAR WEEK) Recientemente el Secretario de Hacienda Daniel Ondarza brindó una conferencia ante representantes de diversas instituciones y vecinos. En mi opinión, el balance de la charla fue positivo en cuanto pretendió cumplir con la obligación de dar cuenta de los actos de gobierno, pero fue muy negativo en cuanto a algunas respuestas que se esperaban y que no se dieron, o se dieron a medias.

Cuando la Defensoría del Pueblo —atendiendo los reclamos de más de 300 vecinos preocupados por el aumento exorbitante de las tasas municipales— consultó al Secretario de Hacienda sobre las razones que llevaron a rescindir el contrato que la Municipalidad mantenía con Tecsa, encargada de la llamada "modernización administrativa", no tuvo respuesta alguna. Sin embargo, el intendente Zúccaro, que supo calificar la contratación de "desfalco", finalmente terminó la relación con la empresa a un costo de más de 2 millones de pesos (más otro millón por servicios atrasados).

Por eso en la conferencia se le preguntó al Secretario de Hacienda por las razones de la medida; lamentablemente, los argumentos de Ondarza se centraron en comparar lo que hubiera cobrado Tecsa de aquí hasta la finalización del contrato en 2007, y puesto que ese cálculo arrojaba una cifra muy superior, concluyó en que no estuvo mal pagarle algunos millones para que se vaya. Sin embargo, el funcionario nunca respondió, ni a la Defensoría ni a quienes lo escucharon en su exposición, porqué no se rescindió lisa y llanamente el contrato al amparo de la ley provincial de emergencia económica a la que Pilar se adhirió, y que hubiera permitido cumplir con la decisión de Zúccaro de que Tecsa se vaya, pero sin que nos costara un centavo.

Rehenes
También se había dicho que éramos "rehenes" de Tecsa, porque los datos estaban en poder de la empresa; sin embargo, Ondarza dijo que la base de datos siempre estuvo a disposición del municipio, pero que no teníamos la capacidad de utilizarla porque no contábamos con las relaciones entre sus datos. Técnicamente, dichas relaciones se reflejan en un "modelo de datos"; si la municipalidad no contaba con ese modelo, era cuestión de rehacerlo; costaba bastante menos que la rescisión del contrato.
Cuando se le preguntó por la gran cantidad de boletas que no llegan a destino, el Secretario se justificó diciendo que, al terminar la relación con Tecsa, "se llevaron la base telefónica con la que se cruzaban los datos de los destinatarios"; es una lástima que Ondarza no pase cerca de ningún kiosko de diarios, porque podría comprar la base de teléfonos del país por unos veinticinco pesos (iva incluido).

El tamaño del saco
Hace algunos meses, Zúccaro reunió a concejales y funcionarios y públicamente los retó, advirtiéndoles que se tendrían que ir aquellos a los que "les quede grande el saco". Por ese entonces, se anunció que en seis meses la reforma tributaria pasaría a ser "un dato más de la realidad"; nada más desacertado: hoy, la reforma tributaria sigue expulsando a contribuyentes que hasta el año pasado pagaban en término; hoy son menos que entonces las boletas que se emiten y se pagan; desde ya que con un aumento del orden del 80% promedio en las tasas, la recaudación nominal creció.
Seis meses de tantos gestos acompañados de tan pocos resultados concretos, terminó agrandando la ropa de algunos funcionarios y de muchos concejales, al punto que parece como que hoy son varios los que tienen el saco demasiado grande.

Curar a Pilar
Cuando el Dr. Rubén Bonomo de la Sociedad de Fomento Barrio La Alborada quiso conocer cuál era el presupuesto del área de salud, Ondarza dijo desconocerlo, argumentando que el presupuesto municipal era algo así como un formalismo, y que se irían asignando los recursos que hicieran falta. Decir eso y no decir nada, en términos prácticos, es lo mismo, porque si no existe un plan estratégico de gobierno, con planes estratégicos para cada área de gestión, y un presupuesto asignado, será poco probable que se puedan alcanzar resultados en serio; sólo se conseguirán pequeños logros, o alguno que otro de mayor envergadura obtenido cuando a la provincia le sobre alguna partida presupuestaria y se acuerde de nuestro distrito.
Si la cura para Pilar que el intendente prometió en su campaña electoral se basa exclusivamente en golpear las puertas de la provincia para conseguir fondos, o de las empresas y countries para conseguir "trabajo para nuestra gente", mucho me temo que tendremos que seguir esperando. Y hay quienes ya no lo pueden hacer.

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