martes, 16 de enero de 2007

La ideología de las encuestas

(EL DIARIO REGIONAL, 16/01/2007) En una entrevista que le hicieron el sábado pasado por SOS Noticias (FM Plaza), Jorge Macri, autoproclamado precandidato a gobernador por el Pro, dijo que existen posibilidades de construir una alianza opositora, porque en última instancia no interesan tanto las distintas miradas ideológicas que cada uno pueda tener de la realidad, sino que fundamentalmente importa qué tan bien se mide en las encuestas.

Mi opinión es que Macri, y los muchos que como él plantean una alianza electoral "pre-ideológica", se equivocan o -peor aún- engañan a quienes hartos de la corrupción, la ineficiencia y el individualismo propios de la política vernácula, se convencen de que si contáramos con políticos honestos, todos nuestro males se resolverían de manera mágica.

Lamentablemente, las cosas no funcionan de manera tan simple, aunque desde ya, sea imprescindible que nos gobiernen personas honestas. Los gobiernos, tanto sean de una nación o de un municipio, actúan en dos planos: uno es el podríamos denominar de la "gestión", del "día a día": hacer bacheos y asfaltos, prestar servicios de salud en los barrios, controlar el transporte público municipal, habilitar y contolar comercios, etc.; el otro, que podría llamarse "estratégico", de largo plazo, es el plano que define la ciudad en la que vivirán nuestros hijos. Y aquí, la ideología importa.

Algunos ejemplos
Cuando el problema de los colectivos en Pilar se hizo insoportable y los vecinos de muchas localidades hicieron escuchar su descontento, el gobierno anunció que tomaría cartas en el asunto y diseñaría lo que la prensa tituló "el transporte que viene". Las opciones eran dos: o atender las necesidades de la población de manera decidida y con compromiso social, llamando a licitaciones públicas transparentes, o continuar con las prebendas que permiten que siempre sean las mismas pocas empresas las que someten a sus pasajeros a viajar "como ganado" (aunque algunos vecinos aseguran que "las vacas viajan mejor"); así fue que en el pliego de licitación elaborado por el gobierno, se optó por lo último, otorgándoles a las empresas en funcionamiento una incomprensible ventaja, que hizo virtualmente imposible que se presenten nuevas firmas.

Otro ejemplo: cuando se anunció la descentralización del sistema de salud, sólo se pensó en los mayores fondos coparticipables que recibiría Pilar desde la Provincia por tener más camas. Nadie desde el gobierno pensó en la tragedia de las madres que serían condenadas a peregrinar de localidad en localidad para ser atendidas, ni se pensó en los chiquitos que morirían a causa de la descentralización pergeñada por quien llegó "para curar a Pilar", al no poder ser atendidos de manera rápida y eficaz.

Bien, estos dos ejemplos tienen en común el haber sido enfocados por el gobierno con la misma mirada ideológíca: la de la eficiencia perversa del "mercado" por sobre las necesidades de los ciudadanos; la de la negación de los más humildes como sujetos de derecho, o peor aún, su criminalización ("los delincuentes vienen de los distritos vecinos pobres", Zúccaro dixit); en definitiva, la mirada de la exclusión.

En época de elecciones conviene estar atento: muchos políticos saldrán a intentar convencer con el discurso de que no importa quienes tripulen el "barco" que habrá de conducirnos a nuestro destino de grandeza, mientras sean honestos. Nos engañan, o se engañan, porque en definitiva, es el capitán junto a su tripulación quienes nos permitirán alcanzar un horizonte u otro. Alí Babá y los 40 ladrones podrán ser eximios navegantes, pero personalmente prefiero políticos que además de honestidad, me aseguren que trabajarán para lograr un Pilar más equitativo, con más oportunidades para todos, en donde cada ciudadano sea parte, aunque le haya tocado vivir "afuera del alambrado", y sus ingresos no le alcancen para veranear, como a Zúccaro, en las cálidas arenas de Brasil.

domingo, 7 de enero de 2007

Chirolitas

(EL DIARIO REGIONAL, 07/01/2007) "Todos levantaron las manos como "chirolitas" sin ver de qué se trata. Hasta la oposición, que ya no existe, votó a favor". La frase corresponde al edil oficialista Miguel Saric, y fue pronunciada luego de que el cuerpo deliberativo que él mismo integra aprobara otro (y van...) canje de tierras, operación "siempre proclive a la suspicacia". Sobre todo cuando en función de los tiempos de la burocracia municipal, algunos expedientes -como éste- parecen viajar en tren bala, mientras que otros, como los pedidos de información pública, directamente no viajan ni en carreta, porque mueren en el mismo cajón de la Mesa de Entradas por donde ingresaron.

Según la legislación sobre barrios cerrados en la Provincia de Buenos Aires, los emprendimientos deben ceder "espacios verdes libres y públicos y reservas para equipamiento comunitario", cuya superficie se calcula de acuerdo a una tabla contenida en el artículo 56 del Decreto-Ley 8912/77. La cantidad total de metros cuadrados a ceder dependerá de la extensión del barrio cerrado y de la densidad poblacional que se proyecte alcanzar. La misma ley prohíbe que las áreas verdes se desafecten de su destino original, "salvo en caso de permuta por otros bienes de similares características".
Si bien la ley no habla de canjear tierra "de adentro" del emprendimiento por tierra "de afuera" del mismo valor económico, sí aclara que deben ser de características similares.

Pongamos un ejemplo: un emprendimiento está obligado a entregarle al municipio dos mil metros de su propio terreno, pero le ofrece en"canje" diez mil metros cuadrados, es decir 5 veces más, haciendo que la propuesta suene más que tentadora. El punto está en que la tierra, como los concejales, no tiene el mismo valor en cualquier circunstancia; dentro del emprendimiento de nuestro ejemplo puede valer unos 70 dólares por cada metro cuadrado, mientras que en el lugar "de afuera" ofrecido con inexplicable generosidad, se puede cotizar a 3 dólares (¡23 veces menos!).

Si usted, estimado lector, se asombra por la desvergüenza de los ediles que aprueban este tipo de "arreglos", permítame aclarar dos puntos: primero, que este es un ejemplo reciente y real; segundo, que el precio del metro cuadrado que terminó logrando el emprendimiento para comprar la tierra "de afuera" que le entregaría al municipio, le habría costado casi cuatro veces menos que los magros 3 dólares de valor de mercado. En síntesis, cada metro cuadrado con los que se quedó el inversor privado vale 70 dólares, pero cada metro cuadrado que entregó a cambio le costó menos de 1 dólar... buen negocio, ¿no?.

El canje aprobado la semana pasada quizás no presente tan astronómica diferencia de valores, pero tampoco es despreciable: el barrio cerrado "Las Orquídeas" se está construyendo sobre la ruta panamericana, mientras que la tierra cedida al municipio está en Villa Del Carmen, uno de los barrios más postergados de todo el distrito, trístemente recordado por "La Lista de Mabel", un listado con los nombres de cientos de enfermos de cáncer que tenían en común el vivir a pocos metros de transformadores con PCB y líneas de alta tensión.

Según dijo ayer por FM Plaza en una entrevista de SOS Noticias el reelecto edil oficialista Roberto Fernández, uno de los expedientes aprobados "venía de la Jefatura de Gabinete" -área conducida por el ex concejal de la Alianza Osvaldo Pugliese- y "ellos deben haber hecho su estudio", "le deben haber pedido en Obras Públicas que es lo que (sic) necesitan", reconociendo con sus palabras que él, como muchos de los que levantaron sus manos, no lo habrían hecho por haber por convencimiento luego de estudiar a fondo una cuestión tan delicada, sino por haber actuado como marionetas manejadas por el "Chasman" del Departamento Ejecutivo. (Marioneta: dícese de la persona que se deja manejar dócilmente).
"Sé que viniendo del (Departamento) Ejecutivo se toman todos los recaudos", aclaró Fernández, que no parece estar enterado de la división de poderes, uno de los pilares de cualquier sistema de gobierno democrático.

Aunque Fernández dijo que haber tratado de 'chirolitas' a los Concejales le parece un poco irrespetuoso, en mi barrio, como en el del Concejal Saric, a quien a falta de criterio propio se deja llevar por la voluntad de otro, lo llamamos así, Chirolita. Pero si con su vergonzosa aprobación, los ediles hubieran provocado un perjuicio al patrimonio municipal, podrían ser llamados a declarar ante los tribunales, y si llegara a ser imputados y luego condenados por la comisión de algún delito, podrían pasar a llamarse de otra manera, por cierto menos cándida que "chirolitas".

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